LXª Reunión Anual de la Asociación Argentina de Economía Política.

Homenaje a la “Conferencia de Centros de Investigación Económica 1964”

por Rinaldo Antonio Colomé 1

ANCE e IEF (FCE, UNC)


El objeto de esta presentación en la LXª Reunión Anual de la Asociación Argentina de Economía Política es conmemorar la “Conferencia de Centros de Investigación Económica” de 1964 -pues ella es la precursora de estas reuniones anuales- honrar a los que tuvieron la visión de organizarla, a sus participantes, -tanto a los autores de los trabajos como a los comentaristas- y contribuir a la historiografía de la Asociación.

Esta Conferencia fue organizada por el Instituto de Economía y Finanzas (IEF) de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) cuyo director era a la sazón, Aldo Antonio Arnaldo. El responsable de la organización fue el entonces Subdirector del Instituto, Profesor Carlos Alberto Givogri, actuando como secretaria la Profesora Hebe Morales de Marega, en Embalse, Sierras de Córdoba, en la primera semana de diciembre de 1964.

Al decir de Arnaudo -en el prólogo a la publicación de los trabajos- en la década de 1960 “se produce en Argentina un cambio sustancial en la investigación económica. Los esfuerzos y logros en gran parte personales y esporádicos que caracterizaron a los años anteriores, son sustituidos por la investigación institucionalizada en grupos profesionales, con dedicación completa a esa tarea y utilizando las técnicas de la investigación social. Con pequeñas diferencias de tiempo, se constituyen cinco centros con dichas características: el Centro de Investigaciones Económicas del Instituto Torcuato Di Tella, el Instituto de Investigaciones

Económicas y Sociales, el Instituto de Investigaciones Económicas, el Instituto de Economía y Finanzas -dependientes los tres últimos de las respectivas Facultades de Ciencias Económicas de las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Tucumán y Córdoba- y el Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo”. Como antecedentes a esta Conferencia, según Víctor Elías -en respuesta a un requerimiento mío, mediante correo electrónico del año 2015- hubo un par de reuniones informales en 1959 y 1960, convocadas por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), dirigido a la sazón por Adolfo César Diz. Decía Víctor que “en esas dos reuniones participaron gente de Córdoba, como Aldo Antonio Arnaudo y Raúl Arturo Ríos; de Bahia Blanca: Uros Bacic y Lascar Saveanu; de la Universidad Católica de Chile: Ernesto Fontaine, Rolf Luders, y Carlos Massad; y C. Clavel de la Universidad de Chile”.

Luego, entre los años 1962 y 1963 hubo un par de reuniones también entre los miembros de estos tres últimos institutos, organizadas por el Instituto de Economía y Finanzas (IEF) de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y que tuvieron lugar en Córdoba. A ellas asistieron –obviamente- los miembros del IEF –comandados por Aldo Arnaldo (me cuento entre ellos)-, Manuel Cordomí, Manuel Koncevic, Victor Elías, y Adolfo César Diz, del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán (quienes habían hecho ya estudios en la Universidad de Chicago; algunos con el grado de MA); Raúl Yver, Ernesto Fontaine y Larry Sjaastad, profesores del Centro Cuyo, siendo Sjaastad su director, los tres egresados de Chicago. Ellos consiguieron la participación de sus profesores, quienes hicieron exposiciones; recuerdo a: Harry Johnson, Osvald Brownlee, Arnold Harberger y Larry Sjaastad, con traducciones simultáneas (a “viva voce”) realizadas por sus ex-alumnos: Adolfo Diz, Raúl Yver, y Ernesto Fontaine. Como se puede apreciar, dominaba el ambiente de la “Escuela de Chicago”, nosotros, los miembros del IEF éramos la excepción (salvo Amalio Humberto Petrei, que se encontraba, precisamente, cursando sus estudios en esa Universidad).

La Conferencia de Centros de Investigación se extendió por tres días. Se presentaron 18 trabajos, publicándose 17; no incluyéndose el presentado por Adolfo César Diz titulado “Determinantes de la oferta de dinero en la República Argentina, 1935-62”, que lo habría comentado Víctor Elías 2

Los trabajos fueron publicados en una edición especial de Desarrollo Económico (1965), los cuales se consignan a continuación en el orden en que fueron publicados, especificando título, autor/es, comentarista/as 3:

“Notas para un modelo de industrialización con dependencia externa”, por Javier Villanueva (CIE, Instituto Di Tella). Comentarista: Héctor Ávila (IIE, Tucumán)

“Metodología de las proyecciones del plan de desarrollo”, por Julio Berlinski, Faustino González, Clemente Panzone y Jacobo Rabinovich (CONADE). Comentarista: Adolfo Canitrot (CIE, Instituto Di Tella).

“Proyección del balance de pagos de la Argentina”, por Juan Alemann, R. P. Beranger, D. Roel Mora, L. J. Sigaut, Publicado por la Oficina de Estudios para la Colaboración Económica Internacional (OECEI). Comentarista: José María Dagnino Pastore (CIE, Instituto Torcuato Di Tella).

“La economía agropecuaria argentina: problemas y soluciones”, por L. J. Sigaut, y D. R. Mora. Publicado por la Oficina de

Estudios para la Colaboración Económica Internacional (OECEI). Comentarista: Víctor Jorge Elías (IIE, FCE, UNT). “Costo de la enseñanza en personal docente. Alcance y limitaciones de una metodología”, por Enrique Oteiza e Ignacio C. Tandeciarz (CIE, Instituto Di Tella). Comentarista: José F. Calvo (FCE, UNC).

“Distribución de la carga tributaria en Argentina”, por Federico Julio Herschel y Julio César Rossi. Comentarista: Ignacio C. Tandeciarz (CIE, Instituto Di Tella).

“Aranceles aduaneros en un modelo neoclásico de dos sectores”, por Adolfo A. Canitrot (CIE, Instituto Di Tella). Comentarista: Ernesto R. Fontaine (CIE, UNCu).

“La balanza comercial y el mercado de divisas: una adaptación al caso argentino”, por María de las Mercedes Fiorito. Comentaristas: Norberto García (IEF, UNC) y Aldo Ferrer (IDES, Buenos Aires).

“Sobre la demanda de liquidez”, por Manuel Fernández López y Silvestre Damus (IIES-FCE, UBA). Comentarista: Valeriano F. García (IIE, UNT).

“La oferta de ganado bovino en la Argentina”, por Raúl E. Yver (CIE, UNCu). Comentaristas: Alberto Petrecolla (CIE, Instituto Di Tella) y Javier Villanueva (CIE, Instituto Di Tella).

“La industria manufacturera en la ciudad de Córdoba”, por Horacio Palmieri y Rinaldo Antonio Colomé (IEF, FCE, UNC). Comentaristas: Santiago Duffy (IPRU, Rosario); Héctor Lazzarini (FCE, Rosario).

“Precios minoristas, márgenes brutos e inventarios: guía preliminar para la toma de decisiones en una economía con inflación”, por Frank Meissner, Pedro R. Lungwitz y Jorge S. Carossino. Comentarista: Carlos A. Givogri (IEF, FCE, UNC).

“Comparación internacional de la estructura de producción”, por José Alberto Bronfman y Hernán Pablo Llosas. Comentaristas: Alieto Guadagni (CIE, Instituto Torcuato Di Tella) y Salvador Treber (FCE, UNC).

“La estadística en la provincia de Santa Fe”, por J. Quagliani, Esmeralda Serrato y Héctor E. Della Siega. Comentarista: Enrique Dieulefait (C.F.I., Buenos Aires).

“Construcción de modelos de insumo-producto en la República Argentina”, por Osvaldo Fernández Balmaceda, Reynaldo Felix Bajraj, Guillermo A. R. Calvo y Julio Alberto Piekarz, Comentaristas: Mario Brodershon (CIE, Instituto Di Tella) y Juan Novara (IEF, UNC).

“Ensayo de establecimiento de una función de producción”, por Hernán Aldabe (IE, FD;UBA). Comentarista: Guido Liserre (FCE, UNCu).

“Inflación y Desempleo”, por Aldo A. Arnaudo (IEF, FCE, UNC). Comentarista: Federico Herschel.

En cuanto a autorías, los trabajos se distribuyen de esta manera: 3 por investigadores pertenecientes al Centro de Investigaciones Económicas del instituto Torcuato Di Tella (CIE, UTDT); 2 al Instituto de Economía y Finanzas, FCE, UNC; 2 al Instituto de Investigaciones Económicas de la UBA (IIEyS, UBA) ; 2 a la Oficina de Estudios para la Colaboración Económica Internacional (OECEI); 1 al Consejo Nacional de Desarrollo (CONADE); 1 al Instituto de Investigaciones Económicas de la UNT; 1 al Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo (CIE, UNCu); 1 al Instituto de Economía, de la Facultad de Derecho de la UBA (IE, FD,UBA), 1 a la Facultad de Ciencias Económicas, Comerciales y Políticas de la Universidad Nacional del Litoral; 1 al Centro de Productividad de Argentina; finalmente, uno que se supone es de una estudiante de la Universidad Católica Argentina (UCA). En total hay 35 autores (Sigaut está como autor en dos trabajos). Hay 7 trabajos unipersonales, 5 por dos investigadores, 2 por 3 investigadores, y 2 por 4 investigadores (1 por el CONADE y otro por la OECEI).

Todos los trabajos tuvieron comentaristas: 5 tuvieron dos, mientras que los demás un comentarista; todos ellos designados con anticipación –o sea, con tiempo suficiente para prepararlos- sumando un total de 30 comentarios –según lo publicado por Desarrollo Económico- al que habría que agregar a Víctor Elías como comentarista al Trabajo de Diz. Entre los comentaristas (sin contar el trabajo de Diz) hay 13 comentarios que pertenecen a investigadores que son a la vez autores (no aparece Diz entre los comentaristas) 4, mientras que 17 lo hicieron sólo en la categoría de comentaristas 5. Se destaca en ello también el Instituto Di Tella con 4 comentaristas.

Respecto a los temas observo dos líneas de investigación prioritarias: una, dedicada a la cuantificación de las principales variables macroeconómicas de la Argentina, encabezados por los trabajos del CONADE, y los de la OECEI; la otra, el desarrollo de modelos y, en algunos casos, su aplicación a cuestiones puntuales de la economía argentina. El trabajo que más me llamó la atención fue el de Raúl Yver “La oferta de ganado bovino en la Argentina”, pues me permitió tomar conocimiento del modelo desarrollado por Marc Nerlove sobre expectativas adaptativas, a los fines de estimar la respuesta de los agricultores estadounidenses a los precios. Ello era lo que yo estaba buscando, pues había empezado a trabajar en la estimación de esa respuesta para los productores argentinos. Al cabo de año y medio estaba presentando mi tesis doctoral en base al modelo de Nerlove. Me he permitido señalar este caso particular para poner en evidencia la importancia que estas reuniones tienen en cuanto a la adquisición de conocimientos, principalmente para los jóvenes investigadores.

La característica sobresaliente de la Conferencia –aunque en ese momento no nos diéramos cuenta, pues todos lo éramos- es que todos éramos jóvenes, muy jóvenes. Estimo que la edad promedio apenas superaría los 30 años. Similar juventud para los directores de los institutos de investigación: Aldo Arnaldo, director del IEF-UNC, tenía 34 años; Adolfo Diz, del IIE-UNT, 33 años; Larry Sjaastad, del Centro Cuyo, 30 años; Julio H. G. Olivera –que no estuvo presente en la reunión, pero estuvieron varios investigadores del Instituto- director del IIEyS –UBA, tenía 35 años.

Otra característica es que todos, a su vez, éramos nuevos en estas lides. Los que ya venían con estudios en los Estados Unidos querían demostrar lo que habían aprendido (que lo tenían fresquito) tanto en los trabajos, pero sobre todo en los comentarios; algunos –aprovechando que nos conocíamos poco- pegando duramente, en vez de buscar acercar una contribución. Al respecto, recuerdo que el que más fuerte pegó fue Adolfo Canitrot al trabajo del CONADE -presentado por Clemente Panzone- recriminándole que no había ninguna regresión que justificara las estimaciones presentadas 6.

Algo que contribuyó a un rápido conocimiento entre los participantes fue que la mayoría nos alojáramos en el mismo hotel en que se llevaba adelante la Conferencia; o sea, no sólo las pausa-café, sino también los almuerzos, las cenas y, sobre todo, las tres noches de copas después de las cenas.

Como todos éramos jóvenes, la mayoría –autores y comentaristas- continuamos con nuestra formación académica, principalmente en universidades de los Estados Unidos de América obteniendo los grados de Master o de PhD, retornando a la investigación y la docencia universitaria. Varios fueron asiduos concurrentes a las Reuniones de esta Asociación en calidad de autores, comentaristas, o panelistas. Con el devenir del tiempo muchos ocuparon posiciones destacadas en centros de investigación, en la conducción universitaria y en las máximas instituciones para el desarrollo de la ciencia económica como son la AAEP y la Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE); de entre los autores tres fueron presidentes de la AAEP: Aldo Arnaudo, Víctor Elías y quien esto escribe (que lo fue también de la ANCE)¸siguiendo con los autores, diez accedieron a Académico de Número de la ANCE: Aldo Arnaudo, Julio Berlinski ,Guillermo Calvo, Adolfo Diz, Aldo Ferrer, Manuel Fernández López, Javier Villanueva y quien esto escribe; entre los comentaristas: Víctor Elías y José María Dagnino Pastore (quien también fue presidente de la ANCE) y Alieto Guadagni en la Academia Nacional de la Educación. En total, 13 Académicos de Numero. Varios ocuparon destacadas funciones públicas: Aldo Ferrer, José María Dagnino Pastore, y Lorenzo Sigaut fueron Ministros de Economía; Adolfo Canitrot, Juan Alemann, Guido Di Tella, Julio Federico Herschel, Mario Brodershon, Secretarios de Hacienda; Adolfo Diz, Presidente del Banco Central; Aldo Arnaudo, Salvador Treber, Julio Piekarz, directores del Banco Central. En el ámbito universitario se destacaron como profesores o en la conducción académica: Javier Villanueva, Carlos A. Givogri, Norberto García, Juan Novara, Horacio Palmieri, Hernán Aldabe, Hernán Llosas, Alberto Petrecolla, Enrique Dieulefait, y quien esto escribe como Decano; también en ese ámbito, en Chile, Ernesto Fontaine y Raúl Yver, y Larry Sjaastad, en los EEUU.

La Conferencia fue un éxito; todos nos quedamos con ganas de seguir por el camino iniciado. Ello quedó plasmado en los hechos; a menos de un año, en noviembre de 1965, se realizó la ya denominada “2ª Conferencia de Centros de Investigación Económica” en la ciudad de Mendoza, organizada por la FCE de la Universidad Nacional de Cuyo, que tuvo lugar en el Hotel Balbis. A esa reunión –de la cual también participé- lo hizo por primera vez el Director del IIEyS de la FCE de la UBA, Julio Hipólito Guillermo Olivera y que, además, era el Presidente de la AAEP, desde su fundación. Olivera fue también Académico de Número de la ANCE y presidente por dos períodos. La “3ª Conferencia” fue en Horco Molle, Tucumán, organizada por el IIE de la FCE de la UNT, en julio de 1967 7. También estas dos reuniones -al igual que la primera en Embalse- se celebraron en el mismo lugar en que habitaron los participantes, con todas las ventajas señaladas.

La reunión siguiente fue la primera que tuvo a su cargo la AAEP, organizada con la Universidad Nacional del Sur, en noviembre de 1968, como la “4ª Reunión Anual de la AAEP”, catalogando a las tres primeras “Conferencias de Centros” como la 1ª, 2ª y 3ª Reunión Anual de la AAEP. Todas con el formato de la primera, es decir, no había conferencias ni paneles, sólo se discutían trabajos de investigación, con dos comentaristas, en una sola sala. En la Vª. Reunión, realizada en la Universidad Nacional de La Plata en noviembre de 1969, se designó Presidente al Dr. Benjamín Cornejo, de la UNC, modificándose los estatutos, estableciendo una periodicidad de dos años para los miembros del Consejo Directivo, siendo designado el Dr. Julio H. G. Olivera como Presidente Honorario de la AAEP. Desde ese momento, la sede de la AAEP pasaba a los lugares a los que pertenecían los respectivos presidentes, trasladándose con ellos la secretaría (y toda la papelería). No había secretaria rentada, Por ello se convino que, por lo menos uno de los secretarios de la Junta Directiva tenía que ser del mismo instituto de investigación que el del Presidente.

Aldo A. Arnaudo (1991) en “VEINTICINCO REUNIONES DE ECONOMISTAS ARGENTINOS” se planteaba –entre otros temas- “La preocupación, por lo menos de quienes han visto nacer estas reuniones, es su continuidad en el futuro, continuidad que estará asegurada en la medida que los economistas de las nuevas generaciones reemplacen a los de las anteriores cuando la producción de estos decline o cuando se produzca su natural retiro”. Para ello propone “observar la participación de los economistas, en particular la de los “nuevos”, en reemplazo de los

“viejos” que desde siempre presentaron trabajos”. Luego de su análisis estadístico concluye que “hay razón para ser optimistas”. Aldo, puedes reposar tranquilo, estamos en la Sexagésima.

Finalizando, se tiene conocimiento que de los autores de trabajos presentados a la 1ª. Conferencia se encuentran con vida Julio Berlinsky, Guillermo Calvo, Lorenzo Sigaut y quien esto escribe. De entre los comentaristas José María Dagnino Pastore, Alieto Guadagni, Mario Brodershon, Héctor Ávila, y Hebe Morales de Marega (secretaria de Carlos Givogri). Pido mis disculpas a quienes no nombro, ello es por desconocimiento, a pesar del esfuerzo que he hecho para conocer sobre sus respectivos estados 8.

Al cierre de este trabajo me llegan a la memoria las palabras pronunciadas por mi profesor de Economía I, el Dr. Raúl Arturo Ríos, quien al momento de defender su Tesis Doctoral en el Salón de Grados de la UNC con 33 años, expresó -parafraseando según él a Miguel de Unamuno en igual circunstancia- que “era como un despedirse de sus mocedades”. Pues bien, los recuerdos volcados aquí -de cuando yo tenía treinta y un años- son también como un despedirme de mis mocedades, aunque no de las reuniones de la Asociación Argentina de Economía Política.

En Córdoba, la “Docta”, noviembre de 2025. Muchas gracias.


REFERENCIAS

Arnaudo Aldo A. (1991), “VEINTICINCO REUNIONES DE ECONOMISTAS ARGENTINOS, ANALES DE LA ASOCIACION ARGENTINA DE ECONOMIA POLÍTICA, XXVI REUNIÓN ANUAL, Santiago del Estero, 6 al 8 de noviembre.

Desarrollo Económico (1965), Vol. 5, tomos I y II, Números 17-18-19, Abril-Diciembre.

De Pablo, Juan Carlos, DATOS BIOGRÁFICOS DE LOS PRINCIPALES ECONOMISTAS, en www.juancarlosdepablo.com.ar


1 – Se agradece a Claudia, Débora y Fabiana, personal técnico del Dpto. Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI), de la Biblioteca Manuel Belgrano de la FCE, UNC, la muy valiosa colaboración prestada en la fase documental de este trabajo.

2 – Sospecho que la decisión de no publicación fue del propio Diz, pues lo presentado estaría en proceso de elaboración, ya que su grado doctoral es del año 1966.

3 – Los trabajos se pueden descargar del enlace de la AAEP, buscando por año en la primera pestaña https://bd.aaep.org.ar/anales/buscador.php.

4 – Diz se excusó de comentar el trabajo asignado pues informó que no había tenido tiempo a prepararlo, dado que le había llegado el día anterior al del inicio de la Conferencia.

5 – Guido Di Tella participó en algún momento de la Conferencia, aunque no se recuerda en qué calidad. En Desarrollo Económico no aparece ni como autor ni como comentarista (llegó en avión privado, estuvo unas horas, y partió).

6 – Fue muy impactante ver a Adolfo Canitrot parado en el estrado, con el trabajo publicado por CONADE en la mano, decir: “pero lo que más me dio… en la punta del dedo gordo -mientras con los dedos hacía pasar las hojas del trabajo- es que en todo esto no hay una sola regresión que avale las proyecciones”. Muchos años después -poco tiempo antes que Adolfo muriera- estando en una reunión, le recordé a Adolfo sobre este comentario. Adolfo, con una amplia sonrisa, exclamó, ¡“éramos tan jóvenes”!

7 – A la cual no asistí –aunque había enviado trabajo- pues ya me encontraba comenzando mis estudios en los Estados Unidos.

8 – Para los que no he tenido conocimiento propio he consultado el trabajo de Juan Carlos de Pablo, que se cita en Referencias.